↑ Volver a Pico a Pico – 2025

RENCLUSA-CRESTA ORIENTAL DE ALBA

13 y 14/09/2025

Tresmiles satélites del Pico del Alba en una gran jornada

La Pico a Pico retoma la actividad en dos jornadas en el entorno del macizo de las Maladetas

Lola Mas

            La Pico a Pico retoma en Septiembre la actividad después de varias jornadas de alta montaña realizadas en Junio y Julio donde se ascendió por el Porté al Vértice y el Pico de Anayet por una bonita cresta descendiendo por la Canal Roya, al pico Garlitz en la vertiente francesa del valle de Bielsa que requirió de una aérea trepada. Y por fin después de algunos intentos a lo largo de los años a la escarpada y compleja Punta Zarre, que requirió de toda la destreza de los participantes para su ascenso y descenso.

            Para la vuelta del verano se programó una actividad de dos jornadas en el valle de Benasque, a donde se dirigió el grupo para salir del Vado del Hospital pasando por el refugio de la Renclusa donde se pernoctaría, para continuar jornada a pesar del amenazante día nublado y ventoso, que podía cerrarse en lluvia, hacia el falso Portillón, cercano al Portillón Inferior, para poner la vista en el Pico de la Renclusa bastante inaccesible por todas su vertientes, excepto escalando, por lo que al ver que no era practicable se ascendió desde la cresta de los Portillones en la que estábamos situados al Pico del Portillón Inferior, aéreo y con una gran vista del extinto glaciar del Aneto, a pesar de encontrarse todos los tresmiles circundantes cubiertos de una densa capa de nubes, que aún amenazó con mojar durante el descenso al refugio.

            La jornada principal del domingo comenzó temprano, saliendo del refugio de la Renclusa después de la mayoría de montañeros que madrugan mucho para dirigirse al ansiado Aneto. Nosotros nos encaminamos por el vallon y el ibón de Paderna bajo sus grandes paredes por las riberas de los Torrentes del Alba hacia el collado de Paderna, dirigiéndonos antes de alcanzarlo hacia el primer objetivo que era el Cuello de Alba para intentar culminar por su cresta la Muela y el Diente de Alba. En el largo ascenso a partir de unos 2.600 metros de altitud el terreno herbáceo y rocoso da paso a un terreno de bloques superpuestos tal como han ido cayendo y rodando por las laderas desde la época donde aquí se asentaba el glaciar de Alba.  Actualmente el glaciar se reduce a unas elevadas morrenas a las que hay que alzarse con bastante esfuerzo, con restos de heleros petrificados.  Un pequeño respiro para tomar aire antes de afrontar la empinada canal que nos depositará en el alto cuello de más de tresmil metros.  Desde este paso, la vertiente de Cregüeña se abre a la vista y las cumbres de las Maladetas Occidentales, que están próximas.   Pero el objetivo es otro, es dirigirse hacia las cumbres secundarias del principal Pico del Alba, que desde este cuello forman una larga cresta que supera los 3.100 metros de altitud y son conocidos como la Muela, el Diente y los Incisivos de Alba, varias agujas que salpican un entretenido cresterío por el que trepando y destrepando buscando algunos hitos dispersos, todo el grupo alcanzamos las exiguas cumbres de la Muela y el Diente, para después descender unos metros y en travesía alcanzar la canal idónea que depositará uno a uno en otra exigüa cumbre que consiste en un gran bloque apoyado sobre otros similares y que constituye el tresmil conocido como el Incisivo de Alba. Desde allí el Pico principal de Alba, al que se ha ascendido varias veces con la Pico a Pico, se ve con varios montañeros en la cumbre, observando que la cresta de agujas que continúa hacia él es realmente compleja.

            Para el descenso, después de un merecido descanso una vez alcanzados los objetivos, hay que dirigirse a la empinada canal de nuevo, para descenderla con mucho cuidado de no tirarnos piedras y continuar el descenso traspasando de nuevo la larga zona de bloques inestables, donde hay que extremar la precaución al caminar sobre ellos.  Poco a poco por terreno más amable de nuevo a 2.500 metros de altitud se alcanza el collado del Paderna donde la mayoría no duda en rematar la jornada ascendiendo al próximo Pico de Paderna ya que sólo lo separan cien metros de desnivel desde el collado.

            Reunidos de nuevo en el collado el descenso se dirigirá por los conocidos Tubos de Paderna, el superior bastante empinado y después de una travesía por altos herbazales, el inferior para ir a terminar en los Llanos del Hospital y en el Vado, culminando una jornada de cerca de nueve horas con unos 1.200 metros de ascenso y más de 1.500 metros de descenso, que sumados a los cerca de 1.100 metros ascendidos en la jornada del sábado han supuesto una vuelta del verano muy satisfactoria para los diez participantes, celebrándola en Benasque antes de iniciar el viaje de regreso.

Huesca 15-09-2025 Lola Mas